¿Cómo puedes involucrarte a esta iniciativa?

Todas y todos formamos parte del Sistema de Protección de la Niñez en Guatemala, ya sea en nuestro rol de madres o padres, tíos o abuelos tenemos un rol fundamental para que nuestro entorno familiar sea un espacio seguro y protector para las niñas y niños de nuestras familias.

Como ciudadano y vecinos tenemos también una responsabilidad para velar porque las niñas y niños de nuestra comunidad, barrio o vecindario puedan disfrutar de un entorno seguro y protector de sus derechos.

Como trabajadores en nuestro puesto de trabajo y como empresario y profesionales también tenemos una gran responsabilidad para que nuestro trabajo, la empresa o institución en la que laboramos ayude a favorecer ambientes protectores a la niñez.

Desde la Iglesia y espacios sociales, educativos, deportivos y de entretenimiento también podemos generar espacios protectores y seguros para las niñas y niños.

Todas y todos tenemos un rol importante y con esta caja de herramientas te damos ideas, conceptos, ejercicios prácticos para que tú puedas promover en tu familia, comunidad, trabajo, municipio y departamento un espacio seguro y protector para las niñas y los niños de Guatemala

Si estás interesado en crear un entorno protector en tu familia, mira las herramientas que están ubicadas en el ámbito familiar, te darán consejos prácticos que puedes implementar hoy con las niñas y niños que viven en tu casa y en tu barrio.

Si quieres promover que en tu municipio exista un verdadero Sistema de Protección Infantil acércate a la Municipalidad de tu localidad, y pregunta por la Oficina Municipal de la Niñez y Adolescencia y sí te indican que aún no existe conversa con las autoridades para explicarles la importancia de que la Municipalidad y las Alcaldías Auxiliares trabajen por la protección infantil.

También puedes conversar sobre la necesidad de crear un sistema comunitario de protección infantil en tu aldea, barrio o colonia, conversa con tus vecinos y explícales la necesidad e importancia de que los adultos nos organicemos para garantizarle a las niñas y niños un entorno protector de sus derechos.

Juntos podemos construir familias, comunidades y municipios más comprometidos con la protección infantil. Las niñas, los niños y los adolescentes de este país se lo merecen.